Embarazo

Desde el minuto que quedas embarazada  tu cuerpo y tu bebé  experimentarán  distintos cambios semana a semana. Te invitamos a disfrutar cada uno de estos momentos paso a paso.

 

Semana 1:

Uno de los primeros síntomas de que estás embarazada es el retraso en tu menstruación, sobre todo si es regular. El primer día de tu última menstruación contará como el primer día de embarazo.

En esta semana, empieza la disposición de las hormonas para la ovulación, los niveles de estrógeno y progesterona se mantienen  bajos,  pero  favorecen la relajación de los músculos del cuello uterino, esto permite que  el canal se abra y que la mucosa se vuelva más fluida.

 


 

Semana 2:

Esta semana tu volumen de sangre aumenta en un 50% para empezar a oxigenar al bebé. Tus niveles de estrógenos aumentan para dar la señal de que el óvulo ha sido fecundado y las paredes del útero tienen que engrosarse para anidar al embrión.

Comenzará el desarrollo del embrión y lo que serán sus órganos en el futuro.

 


 

Semana 3:

Esta semana podrás apreciar un aumento de las secreciones vaginales. Puedes experimentar alteraciones del gusto, unidas a una sensación de desagrado frente a algunos olores.

Durante la tercera semana de embarazo, el grupo de células que formarán el corazón del bebé empieza a funcionar y una de ellas comenzará a latir de forma espontánea,  contagiando a las que están a su alrededor.

 


 

Semana 4:

En la cuarta semana de embarazo, es normal que te aparezcan molestias como  sueño,  fatiga o náuseas.

En este período está creciendo el saco amniótico que le dará alojamiento al embrión y también la placenta, que le entregará al bebé, oxígeno y alimentación.

 


 

Semana 5:

Los calambres similares a los menstruales y los dolores en la parte inferior de la espalda son comunes en esta etapa, sigue el cansancio y la sensación de somnolencia.

La placenta y el inicio del cordón umbilical ya están trabajando para transportar nutrientes, algunas de las células del bebé se están desarrollando en el tubo neural, que será su columna vertebral y cerebro. En este período tomar ácido fólico diariamente,  te ayudará a evitar defectos genéticos relacionados con la médula espinal de tu bebé.

 


 

Semana 6:

A medida que avanzas siguen los síntomas de semanas anteriores:  Fatiga, náuseas al levantarte, uno que otro antojo y sensación de hormigueo en los pechos que ya se están preparando para amamantar.

En esta semana, el corazón del  bebé late entre 100 y 160 veces por minuto. Sus intestinos empiezan a desarrollarse y ya se nota el tejido que formará sus pulmones. Sus ojos están ahora más separados y la cabeza es enorme en comparación con el cuerpo.

 


 

Semana 7:

A partir segundo trimestre lo normal es que se calmen los molestos síntomas y puedas sentirte mejor.

Al avanzar la semana el cerebro del bebé  se dividirá en dos hemisferios, su hígado está produciendo glóbulos rojos (hasta que se forme la médula espinal) y aparecen  las protuberancias que serán sus extremidades. Ya podemos ver sus párpados y su pequeña nariz.

 


 

Semana 8:

Es posible que algunos síntomas persistan y que aún te sientas muy agotada.

En la octava semana, se están formando los diminutos pies y manos del bebé. En su cerebro, las células nerviosas están alargándose y conectando unas con otras para formar canales neurales. El bebé ya puede doblar brazos y piernas.

 


 

Semana 9:

Tu cuerpo sigue adaptándose, puedes sentir ardor estomacal, sufrir cambios de humor repentinos, estás más sensible y las hormonas siguen haciendo su trabajo.

¡Comienza el movimiento!. Las piernas se han extendido y los dedos de los pies han comenzado a aparecer, los brazos han comenzado a doblarse a la altura del codo, el hígado, la vesícula, el bazo, y la glándula suprarrenal de tu bebé se están desarrollando.

 


 

Semana 10:

Tu ingesta de fibra en esta etapa se hace fundamental, el estreñimiento aparece y te acompañará gran parte del embarazo.

El bebé oficialmente parte su período fetal, un poco de vello recubre su piel, los primeros brotes dentarios comienzan a formarse y se ve claramente la silueta de su columna vertebral. A partir de esta semana comienza también el desarrollo de los órganos sexuales, riñones, intestinos, cerebro e hígado, ya están en su lugar y empezando a funcionar.

 


 

Semana 11:

Empieza un período más tranquilo del embarazo, es probable que recuperes el apetito y comiences a subir un poco de peso.

El corazón de tu bebé alcanza el suficiente volumen para ser escuchado, ya empieza a generar sus propios glóbulos rojos y a producir orina. Su piel es transparente y puede abrir y cerrar sus manos. En esta etapa, su cabeza constituye la mitad de su longitud total.

 


 

Semana 12:

Tu cuerpo se acomoda, el útero comienza a elevarse sobre el hueso pélvico y es muy probable que sientas con frecuencia acidez estomacal.

Los párpados del bebé ya se han formado y se cerrarán, sus ojos están más juntos,  las uñas comienzan a crecer en sus cavidades,  se están formando sus cuerdas vocales y se mueve mucho… aunque aún no lo puedas percibir.

Ha terminado el primer trimestre y con esto, el período más crítico del desarrollo de tu hijo.

 


 

Semana 13:

En esta semana, todo el cuerpo de tu bebé comienza a cubrirse de un cabello ultra fino y suave llamado lanugo. Este fino cabello protegerá la delicada piel del feto.

 


 

 Semana 14:

En este período, el oído externo del bebé se desplaza hacia arriba, crece una pequeña cantidad de pelo en su cabeza, se forman las cejas y se comienzan a ver pequeños gestos faciales. Sus brazos están más proporcionados con el resto del cuerpo y  ya tiene uñas en las manos.

 


 

 Semana 15:

Con quince semanas el pelo de la cabeza y las cejas se hace más grueso. Sus movimientos siguen aumentando e incluso se puede apreciar cómo abre y cierra los puños de las manos, puede bostezar o abrir y cerrar la boca. Todavía tiene los ojos cerrados, pero se están formando las estructuras oculares que le permitirán ver cuando nazca.

 


 

Semana 16:

A partir de esta semana, la cabeza y el cuerpo se vuelven más proporcionados, algunos de sus movimientos ya están controlados por el cerebro y su sistema nervioso empieza a ser funcional. Sus ojos siguen cerrados, pero ya es capaz de moverlos.

 


 

Semana 17:

Esta semana, el bebé está empezando a subir de peso y se le empieza a formar un tejido adiposo que le ayudará a mantener su temperatura corporal,  ya puede mover todas sus articulaciones y comienza a expresar algunos reflejos como la succión y deglución.

 


 

Semana 18:

En esta etapa el bebé está desarrollando sus huellas digitales, las acumulaciones de grasa en la punta de los dedos de las manos y de los pies se convertirán en su característica única. Sus ojos y orejas ya están en la posición final, puedes verlo chuparse el dedo y ya puedes sentir algunos de sus movimientos.

 


 

Semana 19:

Tu bebé ya tiene más desarrollados  sus piernas y brazos. Su cerebro está designando las áreas especializadas de cada uno de sus sentidos, le está creciendo pelo en su cabeza y algunos estudios indican que ¡ya puede oír tu voz!.

 


 

Semana 20:

Las 20 semanas de embarazo marcan la mitad de este lindo proceso, ya puedes saber su sexo y sentir sus pequeñas pataditas.

Tu bebé responde más a tus movimientos, a los sonidos del entorno e incluso al gusto del líquido amniótico. Su nariz ya toma forma  y en su cabeza tiene pelo. En esta semana está completamente  cubierto de vérnix, la sustancia cremosa que protege su delicada piel del líquido amniótico y que facilitará su paso por el canal vaginal en el momento del parto.

 


 

 Semana 21:

Tu bebé ya está comenzando a dormir y a despertarse en períodos leves de tiempo, su ritmo cardíaco escila entre 120 y 160 latidos por minuto. Su médula ya está comenzando a producir glóbulos rojos y ahora es muy probable que sientas sus movimientos mayormente en la noche.

 


 

Semana 22:

En esta semana, sus labios, párpados y cejas ya están más definidos y dentro de las encías se están formando los dientes que aparecerán entre sus 4 y 7 meses de vida. Su piel aún se ve arrugada pero ya luce como un pequeño recién nacido.

 


 

Semana 23:

En este momento, el saco amniótico contiene cerca de medio litro de líquido, que se renueva cada tres o cuatro horas. El cerebro de tu bebé aún no está completamente desarrollado, pero ya puede escucharte y diferenciarte del resto de las personas o sonidos.

 


 

Semana 24:

Al finalizar el sexto mes, los ojos de tu bebé estarán totalmente desarrollados y podrá distinguir luces fuertes que atraviesen tu  guatita. Sus pulmones se están perfeccionando al igual que su cerebro y probablemente ya se esté acostumbrando a los ruidos cotidianos de tu ambiente.

 


 

Semana 25:

En este período, su pelito tiene color y textura, aunque podrá cambiar al nacer, sus ojos tienen pestañas y en su nariz comienzan a abrirse los orificios nasales. Sube rápidamente de peso, sin embargo, aún su piel se ve un poco arrugada.

 


 

Semana 26:

En esta etapa quizás puedas ver en la ecografía,  que tu bebé succiona su dedo pulgar dentro de tu útero y que el cordón umbilical se ha convertido en un juguete que puede sujetar y tirar. Pasa mucho tiempo durmiendo, pero cuando está despierto es muy activo.

 


 

Semana 27:

Este es el comienzo del último trimestre de gestación, el pequeño crecerá y engordará  hasta estar listo para el nacimiento.  Aunque crece rápidamente, su cerebro y sus pulmones aún no están maduros, pero los músculos de su pecho ya practican el ejercicio de respirar. Se duerme con el movimiento, igual como se dormirá en tus brazos después que nazca.

 


 

Semana 28:

Esta es una etapa vital, los bronquios están madurando y ramificándose cada vez más. Su cerebro desarrolla  millones de neuronas  y ya puede parpadear  o responder a la luz y el ruido.

Si te gusta la idea de interactuar con tu hijo mientras está en el vientre, puedes cantarle  o leerle cuentos.

 


 

Semana 29:

El cerebro de tu bebé ha madurado al punto que puede ayudar a regular la temperatura del cuerpo. Cada día se depositan en su esqueleto unos 250 miligramos de calcio, que irán endureciendo sus huesos. Es muy importante en este período,  que tomes suficientes proteínas, vitamina C, ácido fólico, hierro y calcio.

 


 

Semana 30:

En esta semana, el lanugo que cubría el cuerpo de tu bebé, comienza a desaparecer. Su sistema nervioso se encuentra finalizando su maduración y su hígado, estómago e intestino van asumiendo sus funciones.

¡Ya comienzan a borrarse las arrugas de su piel!.

 


 

Semana 31:

Tu bebé ya  puede girar su cabecita de un lado a otro y es probable que te despierte por la noche con sus movimientos. En esta etapa, quizás ya se ha dado vuelta y esté puesto cabeza abajo en tu útero, si no lo ha hecho aún no es motivo de preocupación… tiene todavía mucho tiempo para voltearse.

 


 

Semana 32:

Tu útero sigue preparándose para el parto y es muy probable que ya sientas contracciones.

La piel de tu bebé comienza a adquirir una textura lisa y suave, flota casi en un litro de líquido amniótico, lo que favorece su movimiento y su ubicación cabeza abajo… Durante las próximas semanas, esta cantidad de fluido disminuirá ya que el bebé aumentará su tamaño.

 


 

Semana 33:

Los pulmones y el aparato digestivo del bebé están en su última etapa de maduración. Su cabeza ha crecido lo suficiente para albergar el cerebro y la formación de sus dientes está llegando a su final.

 


 

Semana 34:

Para esta semana, el sistema nervioso de tu bebé sigue madurando y ya tiene los pulmones desarrollados. Si quiere nacer antes de tiempo, es probable que no presente grandes complicaciones.

 


 

Semana 35:

El desarrollo físico del bebé ya está completo, su hígado y riñones están comenzando a funcionar.

 


 

Semana 36:

La cabeza de tu bebé está especialmente diseñada para viajar a través del cuello del útero. Sus huesos no están unidos completamente, lo que favorecerá su  paso por el canal.

Junto al líquido amniótico el bebé tragará la vernix caseosa y el vello que va perdiendo, a esto se le conoce como meconio y se convertirá en su primera evacuación al nacer.

 


 

Semana 37:

Durante esta semana sentirás frecuentes contracciones,  que probablemente sean más duraderas y perceptibles. Si encuentras que tu bebé está más abajo ahora, significa que se ha encajado… esta posición liberará un poco la presión de los pulmones y el diafragma.

 


 

Semana 38:

El 85 por ciento de los bebés nacen dentro de las dos semanas próximas a la fecha de parto. Sus pulmones y cerebro ya pueden funcionar y todos sus órganos están completamente desarrollados.

 


 

Semana 39:

Tu hijo ha ido aumentando de peso y ya han desaparecido todos los pliegues de su piel. Se mantendrá muy activo hasta el momento de nacer, aunque ya no tiene espacio dentro de tu vientre.

 


 

Semana 40:

El nacimiento de tu bebé puede ser cualquier momento. Sin embargo, si no nace dentro de la semana 40, no debes preocuparte porque sólo el 5% de los niños nacen en la fecha estimada.

 

 

¡Ahora estamos esperando el gran día!